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Trucos de almacenaje

 Transformar sus alimentos con el queso

Tanto si va a cocinarlo al horno, a la parrilla, como salsa, como suflé o simplemente para picar, un buen queso puede hacer que un plato cualquiera sea inolvidable. Además de utilizar las numerosas recetas de este sitio, también recomendamos recordar estos trucos a la hora de cocinar con queso.

  •  Nunca sobrecaliente el queso.
     Los quesos salen mejor en platos que requieren tiempos de cocción largos y lentos.
  •  Deje el queso para el final.
     Si lo añade lo más tarde posible, ayudará a preservar sus delicados sabores.
  •  Espere antes de rallarlo.
     Una vez que se ralla el queso, éste comienza a perder el sabor. Además rallar el queso mientras está frío, facilitará la labor. 

Trucos de almacenaje- Guardar las sobras para después

El queso Kerrygold es un alimento vivo, que respira y necesita un poco de cuidado adicional. Por suerte ya no es necesario construir un sótano para preservar los sutiles matices del queso. Mostramos unos sencillos consejos para que pueda sacarle el mayor partido a sus quesos.

El queso ofrece su sabor más auténtico si se sirve a temperatura ambiente. Simplemente corte la cantidad necesaria y déjela fuera del frigorífico a temperatura ambiente una hora antes de servirlo. Se aconseja almacenar lo que no se vaya a ir usando en un frigorífico, ya que los cambios repetidos de temperatura pueden perjudicar al sabor del queso. El mejor lugar para almacenar su queso es la zona más cálida de su frigorífico, que suele ser el compartimento de las verduras.

Trate de que el queso no se seque ni que se tome del sabor de otros alimentos, envolviéndolo en papel encerado o film transparente. El queso también puede mantenerse dentro de un envase, pero debe cubrirse con una tapa holgada.

El queso no debe congelarse, a menos que forme parte de un plato cocinado que se quiera guardar en el congelador.


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